martes, 17 de febrero de 2009

La Dictadura de las Masas y la Revolución Permanente

El Domingo pasado el Presidente Hugo Chávez logró el apoyo del 54% de los votantes (70% participación, impresionante) e inició un nuevo proceso en la "Revolución Bolivariana", un proceso en el cual ha comprendido, de una vez por todas, que la única forma de vida política en la Demos Kratia Bolivariana es aquella que se mantiene activa todo el tiempo, en proceso de campaña permanente, con las masas enardecidas y convencidas de que por fin el Estado les pertenece.

Lamentablemente no les pertenece (Lamentable, porque así se los han hecho creer).

Pero algo es seguro, el Presidente Hugo Chávez se encuentra ahí de manera democrática, durante 10 años la masa lo ha mantenido ahí y es muy probable que lo sostenga allí por otros 10, 15 o 20 años más. Es esto bueno?... En sí mismo no lo es para la institución democrática liberal que conocemos, ya que es en la alternancia donde se encuentra el mecanismo que permite castigar a un partido, reforzarlo o simplemente compararlo.

En un sistema político como el venezolano en el cual la masa se ha elevado hasta convertirse en el artífice de su propia destrucción, es interesante el ver hasta dónde puede llegar la masa oprimida u olvidada cuando se ve estimulada de manera correcta. Y es en esta estimulación en la cual el Presidente Chávez emula a los mejores de este estilo, a los gobiernos fascistas y militaristas de principios de siglo XX que utilizaban la fanfarria, el colorido, el Circo para mantener a las masas enardecidas y poderlas conducir por el camino de la "redención" y llevarlos a ocupar "el lugar que les corresponde en el mundo".

Es difícil hacer una comparación entre Hitler, Stalin, Mussolini, etc. y Chávez. Es muy difícil dado que por la diferencia temporal los discursos y las demandas son distintos. Pero el método es el mismo: Aglutinación de las masas en un partido único (Partido Nacional Fascista/Italia, Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán/Alemania, Partido Socialista Unido de Venezuela), explotación de la parafernalia partidista(los discursos, los mítines, el despropósito), misticismo, celebración del Putsch de los 90, los 10 años de "Revolución", los excesos de la masa, la glorificación del caudillo (Fuhrer, Duce, Comandante...), la unión de Revolución y Revolucionario que tanto daño le ha hecho a la izquierda que aún sigue sin comprender que lo importante no es el hombre (que siempre pasa y siempre es "mal entendido") si no los principios los que le dan forma a la Democracia, los que canaliza los deseos y las aspiraciones de "todos" aquellos que participan en la vida política y que cuenta con la atemporalidad necesaria como para perseguir un real proyecto de Estado.

Es cierto, en Venezuela existen instituciones y procesos democráticos, pero Venezuela ya no es una democracia (a menos que utilicemos el sentido original de abuso del poder por el pueblo), Venezuela es en la actualidad un Estado en transición, un Estado que se encuentra apuntalando las bases de un totalitarismo basado en las urnas, en la campaña constante. Venezuela es un caso de estudio, para saber qué es lo que tenemos que hacer para preservar la democracia liberal, para saber qué es lo que debemos de arreglar antes de que lleguemos al punto en que los desposeídos nos castiguen por nuestra indolencia y nos arrastren a todos al abismo de la Dictadura de las Masas.

1 comentario:

  1. Amigo, magnifico y muy cierto, de esto debemos cuidarnos y por ello actuar a tiempo.

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