martes, 17 de marzo de 2009

Es tiempo de Evolución, no de Revolución

El partido político es el mecanismo por medio del cual el pueblo, ente soberano y último poseedor de la legitimidad, cede la representatividad necesaria para el buen ejercicio de la democracia. Es por medio del partido que el pueblo puede y debe encauzar todas sus inquietudes y compromisos políticos, es en fin el partido el punto de encuentro y de partida de las aspiraciones políticas de los ciudadanos.

En la República Dominicana se ha dicho mucho en los últimos años que el Sistema de Partidos está en crisis, pero hemos visto cómo se ha ido definiendo un muy saludable Bipartidismo que no hace otra cosa que garantizar una contienda real entre dos bloques masivos en los cuales los ciudadanos participan y por ende se ven representados y en último caso se convierten en los representantes de otros.

Se ha dicho que la democracia está en peligro, pero hemos podido constatar cómo en los últimos 13 años las instituciones democráticas en la República se han ido haciendo más fuertes, más solidas y más importante que nada, más confiables. La institucionalidad se ha ido filtrando lentamente y ha ido sembrando sus raíces. Es un proceso lento, pero es un proceso que se está realizando, un Estado corrompido desde su fundación no puede simplemente sanarse en una década.

Se dice también que los partidos políticos están llenos de ladrones y corruptos, pero...? Qué son los partidos políticos? Quienes los conforman? Se ha vendido la idea de que la política es un negocio sucio y desleal, en el cual solo los “tigüeres” participan. Se ha vendido la idea de que los ciudadanos virtuosos no debemos participar en política para no ensuciarnos las manos, que los virtuosos deben quedarse en sus castillos solitarios y desde allí bombardear a la democracia hasta que la corrupción caiga por su propio peso... Esto no es más que una excusa ridícula de aquellos que están en contra de la democracia.

El sistema de partidos, la democracia y los partidos políticos están compuestos por ciudadanos comunes y corrientes, por personas como tú y como yo. Pero son los sectores antidemocráticos, anarco-izquierdistas, aquellos que sueñan con una revolución neo-populista de nivelación hacia abajo, los que difunden estas ideas, los que desean con todas sus fuerzas que todo el sistema democrático liberal caiga de rodillas para ellos entonces pescar en río revuelto e instaurar un gobierno totalitario de izquierda en el cual todas las libertades y todos los derechos heredados de esa gran tradición que es occidente se vean destruidos por el impulso neo-populista anarco-izquierdista.

Sur América es nuestro espejo, es de aquí de donde tenemos que fijarnos para darnos cuenta qué pasa cuando la ciudadanía virtuosa, justa, proactiva, no participa en la democracia. Esta se ve secuestrada por los neo populistas anarco-izquierdistas que con su mesianismo y su caudillismo, arrastran a las masas desamparadas hacia el borde del precipicio institucional, empujando al Estado al borde del abismo y el ostracismo internacional.

Es tiempo de evolución, no de revolución. Es hora de seguir trabajando en lo que se ha construido con el sudor y la sangre de cientos de Héroes de la República que vivieron y murieron antes que nosotros, es hora de capitalizar esos sacrificios, es hora de que todos nos integremos a los partidos políticos y hagamos de estos, y en última instancia del gobierno, lo que creemos que deben de ser.

Los partidos y el gobierno son un reflejo de quienes participan en ellos, mientras más jóvenes justos y virtuosos participen en la política, más justa y virtuosa será esta y por ende el gobierno. Que los neo populistas anarco-izquierdistas no nos arrastren hasta el borden del precipicio con sus sueños de revolución y destrucción, es hora de seguir el proceso de evolución que hasta ahora hemos sostenido, no permitamos que ellos nos roben la República.

Castrismo Delenda est

Octavio A. Landolfi.

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