jueves, 5 de marzo de 2009

Trabajar por la Democracia

La única forma de hacer que la democracia funciones es participando en ella. Solo por medio de la participación directa y activa de nosotros, los que nos quejamos, los que vivimos atacando, los que creemos que nada va a cambiar, es que podremos por fin empezar un cambio real. Vivimos dentro de una burbuja en la cual pensamos que la política es algo ajeno a nosotros, que la política es una carrera sucia y denigrante, razón por la cual nos alejamos de ella, pero al mismo tiempo pedimos que “ellos” sean limpios y transparentes, virtuosos y bondadosos, honestos y justos.

Solo por medio de nuestra participación activa es que tendremos la oportunidad de lograr que las cosas cambien, de qué nos sirven las pequeñas manifestaciones anarco-izquierdistas que elevan pancartas de asesinos y violadores de los derechos humanos, de que nos sirven protestas lideradas por seguidores de dictadores que niegan la libertad de expresión y de tránsito, de qué nos sirven movimientos que no van a ningún lado?

Las instituciones democráticas se han ido fortaleciendo en los últimos 15 años, elección a elección nuestra democracia se ha ido fortaleciendo cada vez más. Pero esto es un proceso lento, es la reversión de más de un siglo de mala práctica y de poca vocación democrática, pero es posible y podemos constatarlo cada día.

Nos quejamos de que los partidos políticos están en crisis, de que están llenos de ladrones y sinvergüenzas, pero... si nosotros no participamos en ellos, ¿Cómo van a cambiar o a mejorar? Qué estamos esperando, una revolución armada? El surgimiento de algún caudillo popular (otra vez) que prometa una solución irrealizable? O es acaso que estamos en espera de la fundación de un nuevo movimiento que por arte de mágica va a catalizar toda la energía dormida de la nación en pos de un nuevo ideal?

Contamos con un sistema partidista, contamos con dos partidos fuertes y más que nada contamos con la libertad de asociación y de participación. Es difícil trabajar en política, toma mucho tiempo, y mucho sacrificio y muchos dolores de cabeza si tratamos de hacer las cosas de manera correcta, pero es la única forma de participar. Solo si nos involucramos desde ahora en la actividad política podremos tener la oportunidad dentro de 20 años de efectuar ese relevo generacional de liderazgo que podrá traer una nueva forma de hacer política. Sólo si nos involucramos desde ahora, podremos empezar a cambiar la imagen de los partidos políticos y “hacerlos más jóvenes”, empujando desde dentro y desde abajo, convenciendo, trabajando por la democracia desde dentro de la democracia, no vociferar histéricamente desde la acera de enfrente.

No somos la generación de los 12 años, ni de la guerra de abril, somos la generación que nació y creció en la democracia, sin la represión, somos la que ha visto cómo esta se ha ido fortaleciendo a cada año más, somos la que no ha tenido que luchar por la libertad de expresión ni de reunión, somos la generación que está destinada a enterrar de una vez por todas todos los vicios institucionales que nuestra república ha ido arrastrando desde su fundación.

La única forma de hacer que la democracia funcione, es siendo parte de ella. Es hora de empezar a trabajar.

 

Octavio A. Landolfi

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