miércoles, 22 de abril de 2009

La Infamia Conservadora y el Art. 30

“El conservadurismo estático se ha ido apoderando de nuestro país mientras el mundo sigue su curso, es hora de que el liberalismo una vez más ondee su bandera de libertad y justicia sobre las cabezas desgastadas de los símbolos de la opresión y la irracionalidad que han tomado por asalto a la Asamblea Nacional.“

El martes 21 de Abril del 2009 quedará marcado en la historia de la República Dominicana como un día de infamia. En este día el Estado dobló una vez más sus rodillas ante una Iglesia Católica que ha revivido sus sueños Medievales de reinar por encima de la voluntad del pueblo, de imponer su maniqueísmo en el mundo y de condenar al más oscuros ostracismo a aquellos que renieguen de sus preceptos.

Al adoptar el Art. 30 los legisladores se han convertido en títeres sin voluntad de un Cardenal falto de calidad terrenal para decidir si una niña violada debe o no continuar con un embarazo fruto del incesto o de la pedofilia animal y psicótica. Una y otra vez hemos visto cómo la Iglesia Católica se ha entrometido en cuestiones políticas, usualmente para desgracia de miles de millones de personas a lo largo de la historia; y aún así algunos “príncipes” tratan de imponer su muy personal visión del mundo en una sociedad no homogénea y mucho menos retrógrada.

El tema del aborto es un tema que va ligado al de la libertad, la libertad de elegir, la libertad de planificar una familia, la libertad de creer o no creer, la libertad de pecar o no que se encuentra consignada en cada una de las páginas de la Biblia; una libertad que Dios le dio al humano ha sido constreñida por una Iglesia que se empeña en que la salvación tiene que ser obligatoria, caiga quien caiga. Después de aquí es solo una cuestión de semántica antes de que se incluya la prohibición del uso de preservativos o hasta la hoguera para los herejes que utilicen un condón y las brujas que tomen pastillas anticonceptivas.

La libertad dominicana ha sido fulminantemente limitada de un plumazo convirtiendo en homicidas con premeditación y alevosía a cualquier persona que decida que no está preparada, o no cuenta con los recursos, para traer a otro ser humano a un mundo ya de por sí sobre poblado. Pero esto no es de interés de legisladores y cardenales, ya que a ellos muy poco les importa la realidad pedestre del dominicano, lo que les interesa a uno es la victoria por la imposición y a los otros asegurar el apoyo de una institución, que como demostró en esta ocasión, todavía puede imponer su voluntad sobre un gran numero de personas.

Pero qué podemos hacer cuando hemos sido burlados de esta manera, qué podemos hacer cuando nuestras libertades se van limitando una a una sin que siquiera nos demos cuenta, qué podemos hacer para evitar convertirnos en una dictadura conservadora o en un régimen totalitario de izquierdas? Es que acaso la democracia nunca ha de funcionar en nuestra miserable República?

La opinión pública, el mundo civil, incluso algunos creyentes se han manifestado en contra del absolutismo terrorista del Art. 30, pero nuestra partidocracia no ha tomado eso en cuenta, y en acuerdos de aposento que rememoran lo peor de la Europa monárquica, el Estado se ha plegado ante el deseo de la Iglesia medieval que aún prima en nuestra media Isla.

La ira me sobrecoge y por primera vez en mi vida me siento indignado de pertenecer a la única nación del mundo donde por constitución se ha zanjado el asunto de la vida y la concepción en un instrumento jurídico legal. El marco legal de nuestra sociedad se ha convertido en una herramienta de imposición moral y religiosa que niega la esencia real de la libertad y la dignidad humana que es consignada en el mismo documento. Solo nos queda huir de este paraíso medieval o luchar por convertirlo en un infierno liberal.

2 comentarios:

  1. there's only one thing to do, and you have the answer. with time it will all be put into play.

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  2. Esto siempre cae en mano de titeres y payasos políticos que privan de revolucionarios y renovadores, cuando en realidad ni siquiera entienden el tema, las consecuencias de mantener una cacerias de brujas y de mantenernos pisoteados, en fin, estamos en un país aún sometido a los antojos de los indiferentes, de los parasitos. De verdad que me gustó mucho este escrito.

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