viernes, 3 de julio de 2009

Lo gris de la deposición de Manuel Zelaya

El 28 de Junio del 2009 el Presidente de Honduras, Manuel Zelaya, fue depuesto de su posición y mandado al exilio. A primera impresión lo que se presenta es un “golpe de estado”, un rompimiento del Estado de Derecho, una violación a la Constitución hondureña. El Presidente fue sustraido de su cama a la mitad de la noche y montado en un avión hacia Costa Rica.

La historia latinoamericana de golpes de estado civiles y militares ha dejado un mal sabor en la boca, y una mancha ignominiosa en la reputación de los Estados Unidos al ser estos si no los propiciantes, sí los complices por omisión de respuesta condenatoria real.

Es gracias a estas dos variables históricas que el “golpe de estado” contra el Presidente Manuel Zelaya, que tal vez pudiera considerarse “justo” o “necesario”, tiene que ser , y es, condenado por toda la comunidad internacional, y en especial por los Estados Unidos quienes por primera vez se han visto en la obligación de concordar con el Presidente Hugo Chavez en la condena total al proceso que condujo a la deposición de Zelaya.

El Presidente Zelaya violó la Constitución de su país, quedando él inmediatamente fuera del marco del la ley. Desde el punto de vista lógico (que no siempre es el correcto) la acción tomada por los “golpistas” (El Congreso, la Suprema Corte de Justicia, El Tribunal Electoral y las Fuerzas Armadas) es correcta, ya que todos los pueblos son libres de autodeterminar su forma de gobierno y quien los gobierna, y cuando los representantes del pueblo, cuando dos de los tres poderes del estado entienden que la majestad de la República ha sido violada por el poder ejecutivo, todas las medidas adoptadas para salvaguardar la integridad del Estado son correctas.

Pero la lógica no aplica en esta situación. La realidad temporal de América Latina y Occidente hacen imperativo el reproche ante un “rompimiento del Estado de Derecho”, provocado por la deposición del Presidente Zelaya. Es tanta la imperiosidad que no importan las causas ni las razones, solo importa el hecho en sí mismo.

Hasta el derecho a la explicación se les ha negado, un derecho que los Estados Unidos consignan en su Declaración de Independencia : When, in the course of human events, it becomes necessary for one people to dissolve the political bonds which have connected them with another (...) a decent respect to the opinions of mankind requires that they should declare the causes which impel them to the separation. ( Cuando, en el curso de los eventos humanos, se vuelve necesario para un pueblo el disolver los lazos políticos que lo tienen conectado con otro, (…) un respeto decente por la opinion de la humanidad requiere que ellos declaren las causas que los impelen a la separación ).

El Presidente Zelaya logró radicalizarse de tal manera que hasta su mismo partido participó en el proceso de deposición. Su búsqueda a como diera lugar de el camino hacia el “Socialismo del Siglo XXI” y sus deseos de completa alineación con la causa bolivariana le llevaron a encerrarse en la soledad que arropa a aquellos individuos que desean forzar los cambios en sociedades que realmente no los desean.

Pero al final lo importante no será si los “golpistas” tenían o no tenían la razón, al final lo importante no será que la Realpolitik dicta que es necesario darle apoyo a los “golpistas” y sentar un precedente de alto a la injerencia y expansión bolivariana, al final lo importante no seran las represiones violentas y medievales que van a acompañar el retorno del Presidente Zelaya, ni tampoco importará el espaldarazo a la dictadura en construcción de Hugo Chavez, al final lo único que importará es que se ha restablecido el Estado de Derecho y que para variar Occidente hizo lo que debía cuando no tenía.

Nota: El autor condena la forma, pero no el fondo, de la deposición del Presidente Zelaya y entiende que debe ser restablecido y que el Congreso hondureño debe de iniciar las medidas constitucionales para sancionarlo si está violando la Constitución. Pero las deposiciones violentas son cosas del pasado, y deben de quedar en el pasado.



Extractos de la Cosntitución de Honduras



ARTICULO 42 – La calidad de ciudadano se pierde:


5- Por incitar, promover o apoyar el continuismo o la reelección del Presidente de la República; (...)


ARTICULO 205 – Corresponden al Congreso Nacional las atribuciones siguientes:


  1. Declarar si ha lugar o no a formación de causa contra el Presidente, Designados a la Presidencia, Diputados al Congreso Nacional, Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, Miembros del Tribunal Nacional de Elecciones Jefe de las Fuerzas Armadas, Secretarios y Subsecretarios de Estado, Jefes de Misiones Diplomáticas, Contralor y Subcontralor, Procurador y Subprocurador de la República y Director y Subdirector de Probidad Administrativa

ARTICULO 239.- El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser Presidente o Designado.

El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos, y quedarán inhabilitados por diez años para el ejercicio de toda función pública.

ARTICULO 242.- Si la falta del Presidente fuere absoluta, el Designado que elija al efecto el Congreso Nacional ejercerá el Poder Ejecutivo por el tiempo que falte para terminar el período constitucional.



1 comentario:

  1. Esta es una situación muy complicada ya que Zelaya se enemistó de muchos sectores de Honduras. El reponer a Zelaya significaría sacar a militares, congresistas, compañeros de partido, pistear a parte de la población Hondureña, en fin, castigar a mucha gente que probablememnte valgan más que él.

    Por otra parte, se debe acatar lo que dispone la constitución Hondureña y respetar el Estado de Derecho. No podemos reprimir una violación con otra. Se deben usar las cortes, las interpelaciones congresionales, etc. Hay que agotar los recursos dispuestos para ello. Si estas no funcionan, entonces recurres a la fuerza.

    Ante la posibilidad de que regresará Zelaya, fuese yo, iniciará un proceso judicial criminal contra éste antes de que regresará. Una vez iniciado y sustentado, yo lo invitara a que vuelva.

    Ya la influencia de los EEUU ha bajado mucho en nuestros paises debido a que ha crecido la democracia latinoamericana. Ya no nos pueden imponer la fuerza como antes. Lo penoso son los políticos que venden nuestra identidad por dinero. Esa es la nueva lucha que tenemos.

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